Beberé de tu insomnio.
Insisto en el desvarío
que me ofrece el sueño. Exiliado, camino al compás
del susurro que yo mismo reviento.
Me tambaleo. Temo caer, desfallecer. Me golpeo una y
otra vez con el brillo del amanecer. La cortina filtra
una luz amarilla. Deseo cerrar los ojos y abandonarme
al sueño. Quiero descansar en tus brazos.
Beberé de tu
insomnio.
Y bajo tus párpados
esconderé todos mis secretos.
Y arrojaré mis grilletes
al oscuro pozo de mi memoria.