El principio
del comienzo.
Permíteme, amigo,
abrir esta sección con este parvo escrito dedicado
a todos aquellos que acostumbran a tomar decisiones sin
consultar con nadie. A ese selecto grupo que se alimenta
de su orgullo y siempre cree elegir la mejor opción,
tanto para ellos mismos, como para los que tienen cerca.
Y supongo que todos conocemos algún personaje que
sin muchas dificultades se adaptaría a esa definición.
Tal vez en tu mente tengas ahora a ese insolente que ayer
resolvió un problema que nunca existió.
No te equivocas, con gran generosidad le hago esta ofrenda
y le animo a seguir por ese fértil camino que espero
que jamás se cruce con mi escarpado sendero.
Martes 14-06-05