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12-02-06
Perseguimos lo que no
poseemos. Nos obcecamos en conseguir deseos materiales,
o en alcanzar sueños lejanos que algún día,
alguien, nos dijo que existían. A veces, nos abandonamos
en la espiral de voces y hacemos que nuestra felicidad
dependa de lo alto que caminamos.Y de repente sucede. Sin
ni siquiera comprar un número en el sorteo. Resultas
elegido. Te quedas sin nada. Absolutamente sin nada.Pero debes seguir. Porque
siempre hay alguien a tu lado que necesita que continúes.
Y es entonces, cuando cegado por la realidad, debes reparar
en la cantidad de pequeñas cosas que te acompañan.
En esa imagen de Sonia que jamás olvidarás.
En esa gran cantidad de seres que te apoyan, que te ofrecen
su cariño, que están contigo.Y debes disfrutar de todo
eso, porque al fin y al cabo, lo que nos hace ser como
somos, no son los restos robados en la explosión,
sino los abrazos que habitarán por siempre en nuestra
memoria.
POR TI SONIA
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